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La formación continua o cómo no estancarte en tu vida laboral

El reciclaje profesional, más que ser una opción, se ha convertido casi en una obligación. El entorno cambiante en el que vivimos y, especialmente, el auge de las nuevas tecnologías, provocan que profesionales de todos los sectores deban acudir a la formación continua para mejorar sus conocimientos, su cualificación y sus competencias profesionales a través de cursos de formación especializados.

 

La formación continua es, hoy día, una necesidad que han de atender los profesionales de prácticamente todos sectores de actividad. Desde funcionarios hasta trabajadores autónomos, todo profesional debe tener en cuenta que la mejora de sus conocimientos y competencias profesionales mejorará su competitividad, sus posibilidades de promoción interna, su capacidad de adaptación y sus oportunidades de prosperar en la vida laboral.

El siglo XXI ha incrementado la intensidad con la que los trabajadores deben formarse en nuevas habilidades y aptitudes profesionales. La irrupción en nuestras vidas de la informática y las nuevas tecnologías de la información es una de las principales razones por las que empresas y trabajadores han comprendido la importancia de la formación continua y han tenido que emplearse a fondo para no quedarse atrás.

Uno de los sectores en los que la formación continua se convierte casi en trascendental, es en el de la educación. Este trabajo, el de docente, que tanto ha cambiado en las últimas décadas, está siempre sujeto a la actualización de conocimientos y a la necesidad de adaptarse a las novedades de la pedagogía y los nuevos métodos de enseñanza. Esto tiene en gran parte que ver con las innovaciones metodológicas y la docencia virtual. Por ejemplo, el paso de la teoría a la práctica, o las herramientas y plataformas de teleformación, como puede ser Moodle.

¿Qué es la formación continua?

Es un término que comprende un amplio espectro de acciones formativas orientadas a la mejora profesional y al aumento de las competencias de los trabajadores en cualquier puesto de trabajo. La formación continua o formación permanente puede ser oficial o puede estar prevista en programas diseñados en las empresas para sus propios trabajadores.

Gracias a este tipo de programas formativos, los trabajadores en activo consiguen actualizar sus conocimientos, mejorar su competitividad, tener mayor capacidad de adaptación, acceder a mejores puestos de trabajo o a promoción interna y adquirir nuevas aptitudes profesionales. En el caso de los desempleados, este aprendizaje facilita su acceso al mercado laboral, aumentando su empleabilidad con la mejora de sus conocimientos, habilidades y competencias.

Formación profesional

Dentro de la formación continua, se denomina Formación Profesional Continua (FPC) a la formación de trabajadores en activo, Formación Profesional para el Empleo (FPE) o Formación Ocupacional (FPO) a la que va dirigida a desempleados y Formación Profesional Específica (FP) al aprendizaje de una profesión mediante los ciclos formativos de Grado Medio y Superior (la FP tradicional). En cualquier caso, sea cual sea el tipo de formación profesional, lo importante es que siempre se genera un valor añadido.

Formación continua oficial

Uno de los ejemplos clásicos son los conocidos como cursos INEM o cursos SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), es decir, los cursos de formación para desempleados que las oficinas públicas de empleo ponen a disposición de los trabajadores en paro. Aquí, los demandantes de empleo son clasificados según su perfil profesional, y pueden ser obligados a participar en dichas acciones formativas para mejorar sus posibilidades de encontrar trabajo, bajo el riesgo de ser sancionados, por ejemplo, con la pérdida de la prestación por desempleo.

Otra modalidad son los cursos que ofrecen las distintas administraciones públicas para los funcionarios, la formación continua de profesores, personal sanitario, administrativo, etc. o como parte de sus planes formativos. La Comunidad de Madrid, por ejemplo, ofrece 15.000 cursos y 200.000 plazas para la mejora profesional dentro de su Plan de Formación para el Empleo.

Otro ejemplo es el SEFCARM o Servicio Regional de Empleo y Formación de la Región de Murcia, de gran popularidad. Los cursos del Sefcarm abarcan también un completo abanico de programas formativos en todas las modalidades: cursos a distancia, teleformación, curso presencial o curso semipresencial.

Formación bonificada en empresas

En relación a las empresas, aquellas que cotizan todos los meses a la Seguridad Social en concepto de Formación Profesional tienen derecho a unos créditos para formar a sus trabajadores. Es lo que se conoce como formación bonificada, ya que se traduce en la aplicación de bonificaciones a la Seguridad Social para la empresa una vez realizados los cursos de formación.

El organismo público encargado de coordinar la formación bonificada es la FUNDAE (Fundación Estatal para la Formación en el Empleo) en colaboración con el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal). Asimismo, participan entidades empresariales como CEPYME, CEOE y organizaciones sindicales como CCOO y UGT.

La FUNDAE regula los cursos bonificables asignando una cantidad económica o crédito formativo a cada empresa (en función de sus cotizaciones y número de trabajadores) para utilizar en la formación de la plantilla. Así las empresas pueden mejorar la cualificación y competencias profesionales de sus empleados mediante cursos de formación bonificada sin un coste añadido.

Muchas veces las empresas contratan e imparten sus propios cursos de formación. Pero si quiere acceder a formación bonificada externa, el trabajador debe buscar el curso que quiere realizar, comprobar si la empresa tiene crédito formativo disponible, solicitar un Permiso Individual de Formación (PIF) a la empresa, contactar con el centro formativo, seguir los trámites que alli le indiquen, etc.

Puedes ver aquí un vídeo explicativo de la FUNDAE:

 

Formación continua online

Si no te encuentras en ninguna de las dos situaciones descritas, es decir, si no puedes optar por formación oficial o la que imparten no te convence, o si no perteneces a la plantilla de ninguna empresa porque eres autónomo o pequeño empresario, lo mejor es que tomes tú la iniciativa.

Hoy en día internet facilita mucho las cosas. Los cursos online son una magnífica opción para aquellos trabajadores, en activo o no, que quieran seguir formándose en cualquier tipo de materia sin complicados trámites burocráticos para solicitar un curso. Por ejemplo, si uno quiere estar al día en informática, formarse en marketing y comunicación para afrontar los retos del mercado actual, saber cómo aplicar el nuevo y obligatorio Reglamento General de Protección de Datos, conocer la normativa en materia de Prevención de Riesgos Laborales, etc. la formación online, desde tu casa y a tu propio ritmo, es la solución más cómoda y económica.

En este sentido, Lecciona pone a tu disposición su amplio catálogo de más de 1.000 cursos online para que elijas el que más se adapte a tus necesidades. Con la mejor relación calidad-precio, sin necesidad de desplazamientos y compatibilizando la formación con tu vida profesional o personal. Dispondrás de tutoría online, acceso a la plataforma las 24 horas del día y los 365 días del año y, al término de la formación, recibirás tu Certificado Acreditativo verificable por cualquier empresa en www.lecciona.com/certificados

Si eres trabajador, tomarse en serio la formación continua es tomarse en serio la profesión y el futuro laboral. El mercado de trabajo es cada día más complejo y competitivo y las empresas requieren competencias cada vez más específicas para sus trabajadores. La formación y la especialización siempre serán un plus.

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